jueves, 13 de septiembre de 2012

REFLEXIONES DEL USO DE ESTÁNDARES EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR



Con la creación del SINEACE – Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Ley 28740), cuyo objetivo es garantizar a la sociedad que las Instituciones educativas públicas y privadas ofrezcan un servicio de calidad.

En tal sentido, se viene implementando y desarrollando, de modo sistemático, procesos de evaluación de tres ámbitos: enseñanza, investigación y los servicios.

El concepto de calidad aplicado a las instituciones de educación superior es el término de referencia que permite comparar una institución o a una determinada especialidad, con sus pares o en torno a un patrón real o utópico predeterminado, cuyo componente o dimensiones pueden ser la relevancia, la integridad, la efectividad, la disponibilidad de recursos humanos, materiales y de información, la eficiencia, la eficacia y la gestión de los procesos académicos y administrativos.

Moscoso y Martínez del Valle (2008) indican que “la calidad en la educación superior significa la eficacia de todo lo que se hace para asegurar que los estudiantes puedan obtener el máximo beneficio de las oportunidades de educación que se les ofrece1/

El artículo 13° de la Ley General de Educación Nº 28044 define la calidad de la educación de la siguiente manera: “Es el nivel óptimo de formación que deben alcanzar las personas para enfrentar los retos del desarrollo humano, ejercer su ciudadanía y continuar aprendiendo durante toda la vida”.

Por tanto, para cumplir con sus objetivos SINEACE cuenta con órganos operadores para atender los  diferentes niveles educativos.  Para medir la Calidad de la Educación Superior  No Universitaria es a través del CONEACES, la calidad de la educación universitaria es a través del CONEAU y la calidad de la educación básica, incluyendo CETPROs es el IPEBA.

En tanto, las Instituciones comprendidas en los diferentes niveles educativos,  requieren asegurar niveles elementales de calidad de los servicios que prestan, entre ellos los servicios bibliotecarios; considerando que las bibliotecas son un parámetro más a ser evaluado en el proceso de acreditación.

Todo proceso de acreditación lleva fases previas, como la autoevaluación, la evaluación.  Para este proceso se requiere contar con criterios mínimos, indicadores y estándares.

Un Estándar es un nivel o referencia de calidad predeterminada por alguna agencia, organismo acreditador o institución rectora.  Los estándares de calidad o de excelencia sobre instituciones o programas de educación superior son establecidos previamente y, de forma general, por una agencia de acreditación. Implica un conjunto de requisitos y condiciones que la institución debe cumplir para ser acreditada por esa agencia. Suele requerir además que la institución tenga establecidos sistemas de control de calidad propios.

La evaluación es el proceso por el cual se determina el grado de cumplimiento de los objetivos propuestos, teniendo en cuenta los recursos utilizados, las actividades realizadas y los resultados obtenidos. Por tanto, las bibliotecas como tal son susceptibles de ser evaluadas. Los resultados de está evaluación permitirán mejorar continuamente la eficacia del sistema de gestión de calidad en tres áreas: Estructura organizacional, Recursos educativos (colección en formato papel o digital) y los Servicios.

Si una Institución de educación superior busca la acreditación Institucional con el propósito de hacer de reconocimiento público el logro de haber conseguido altos niveles de calidad, en lo cual la biblioteca asume un rol importante en el proceso, elevando significativamente su nivel de competencias. 

Por tanto,  Las bibliotecas como recursos para el aprendizaje y la investigación, están inmersas en un entorno globalizado, por lo cual se requiere cambios radicales que hacen necesario que éstas sean incorporadas en el PER y en el PEI de cada institución educativa; ya que las actividades que las bibliotecas realizan son transversales a la programación curricular.

Los lineamientos de política establecidos en un Proyecto Educativo Regional, que “Garantiza que los niños, jóvenes y adultos desarrollen capacidades de lectoescritura, producción de textos y expresión oral”, se hace necesario que para el desarrollo de estas capacidades, se requiera contar con una biblioteca dinámica que apoye la labor docente de aula; usando la biblioteca como  laboratorio de comunicación integral.

En conclusión, que las ventajas del uso de estándares proporcionan confianza tanto a la Institución educativa como a sus alumnos, dada la capacidad de acompañamiento  y complementación de las labores educativas, proporcionando servicios que satisfagan la necesidad de información.  Asimismo, mejora el posicionamiento de la biblioteca y por ende de la Institución educativa, al impulsar los procesos académicos de docencia e investigación.
 


1/ Moscoso, Purificación, Martínez del Valle, Carmen (2008). Análisis comparado de los procesos de evaluación de bibliotecas universitarias españolas. En : Documentación de las Ciencias de la Información, Vol.31, p.155-178. Disponible en: http://revistas.ucm.es/inf/02104210/articulos/DCIN0909110155A.PDF Consultado: septiembre, 2012.


 Documento elaborado para la Mesa de trabajo en la DRESM (Moyobamba - Perú)

                                         

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